31 mar 2010

Vacío

Todo se había tornado demasiado aburrido y demasiado vacío. Ya no quedaban ganas de llorar, ni de sonreir con alguna razón. Mi corazón latía exactamente como debía, no se sobresaltaba ni tampoco enmudecía sus latidos.
Falta algo que sobresalte mis emociones.
¿Qué falta? Se torna un poco incomodo pensar en que me estoy sintiendo igual que la profesora de latín, haciendo preguntas que nadie contesta...

No hay comentarios:

Publicar un comentario