Me desperté tratando de encontrar algo en mi mesita de luz, no sabia bien que era, fué un impulso, como si mi subconciente hubiese estado susurrandome cosas mientras dormia. Tenía esa sensación de no saber si habia tenido un sueño o habia sido realidad, trataba de convenserme de que solo era un sueño, pero po alguna extraña razón no me lo creía, seguía buscando en el cajón de la mesita de luz. Decidi que sería mejor preguntarle a mi vieja que habia hecho ayer, que dia era, si habia visto a Virginia... Las respuestas me sorprendieron, no había sido un sueño, todo habia pasado en realidad. Estaba a medias despierta, el velador cayó, no fui muy conciente de ello, seguí urgando en mi pieza, estaba desesperada y no lograba recordar del todo porque. No lo encontraba, no estaba ahi, pero si habia pasado... ¿porque no estaba?
Llovía, no lograba entenderlo, el dia anterior habia sido un dia perfecto, ella estaba ahi, tan sonriente como siempre, el sol brillaba sobre nuestros ojos dorados y los de ella brillaban aun mas. El cielo estaba celeste, impecable, no habia ni una sola mancha blanca en ese encandilante firmamento, era perfecto. El agua de la pileta acariciaba nuestras pieles blancas y se evaporaba dulcemente con la luz cálida del sol, se sentia tan bien, pero eso no era lo que importaba, era ella, ella hacia todo perfecto, me hacia apreciar esas pequeñas cosas que nunca antes veia. Habia encontrado un lugar donde me sentia segura y era junto a Virginia, pero desapareció.
Era tarde, nos dormimos en sus colchonetas inflables, mirabamos la luna y lo hermosas que se veian las estrellas desde el campo. Era una cantidad infinita de pequeños puntos resplandecientes, tantos que hipnotisaban nuestra respiracion para hacerla acompasada con el titilar de ellas. El silencio a veces se cortaba con nuestras risas y con ocasionales " te quiero" o palabras sinceras y despreocupadas. Solo nosotras y la naturaleza tipica del campo.
Eran las 4 de la madrugada, yo me había dormido hacia poco, mi mano rosaba levemente la superficie del agua, el unico movimiento que había era el que producia el leve viento que habia esa noche. No se realmente porque, pero desperté, o solo abrí mis ojos, la miré, ella contemplaba las estrellas y lloraba... Iba a preguntarle ... pero no lo hice, simplemente no pude, no tuve el valor de preguntarle, pero si hubiera sabido que iba a reprocharmelo para siempre, le hubiera preguntado. Volví a cerrar los ojos y me dormí profundamente. Me desperté con un sarandeo. Era ella, me sacó de la picina me envolvió en una toalla, me dio mi buzo y nos subimos a su auto. Estaba demasiado dormida, no pregunté nada.
No se exactamente cuanto tiempo hubo pasado, llegamos a casa, me tocó suavemente el hombro. Resfregué mis ojos con mi puño, intenté hablarle, pero solo pude balbucear una palabra, me abrazó tan fuerte que no podía casi respirar, sentí sus lagrimas caer por mi cuello. Me devolvió el pequeño papel que le habia dado, ese donde habia anotado mi número. Solo me dijo una cosa.
- Sería genial saber olvidar, pero si lo hicieramos ¿Cómo nos dariamos cuenta de cuanto podemos amar?
No tuve respuesta, estaba atónita. Me colgué de su cuello, ella me soltó. Bajé del auto. Caminé hasta casa, cuando me di vuelta para saludarla estaba doblando la esquina. No saludé a mi madre, impulsivamente me recosté en la cama y no desperté por doce horas.
Esa mañana me encontraba buscando un papel en mi mesa de luz... un papel blanco, sencillo, un pequeño papel en donde se leia, escrito con tinta azul, un número de telefono, escrito con números perfectamente prolijos y un nombre apenas borrado por la humedad, igualmente prolijo.
" Virginia "
* 03515248960
Empezó con dos papeles y terminó con uno y el recuerdo de otro, que debe haber quedado perdido en algun bosillo de una campera que no debo usar, o que se lavó y ahora no es mas que un recuerdo, un recuerdo borroso de lo que fue Virginia.
Si solo hubiera sabido que estaba diciendome adiós, si solo le hubiera preguntado porque lloraba...
Posiblemente muchas de las cosas que soy, no existirian...
No hay comentarios:
Publicar un comentario